La caída del FDP
La caída del Frente Democrático Progresista fue un proceso que tuvo lugar de 1991 a 1992 y acabó con la hegemonía del centroizquierda sianes.
Contexto
En 1988 el President Unai García-Trevijano fue derrocado por el tripartit formado por el Partido Popular de Sia, la Plataforma Autonomista de Casandrea y la Lliga Regionalista d'Oristà contando con el apoyo de otras fuerzas. Sin embargo, el nuevo gobierno de Darío Suárez rápidamente se resquebrajo por la cuestión de la influencia del Sindic.
En ese momento el centroizquierda sianes, que había caído a la irrelevancia durante el gobierno de Unai, vio su oportunidad para resurgir. Jaume Espada i Guillén presentó una moción de censura al president y la ganó. Entonces se anunció la unificación de varios partidos del centroizquierda y el centro en lo que seria el FDP. Estos fueron; el Partit Socialdemòcrata (el partido tradicional de la izquierda), el Frente Homosexual (una escisión del PS liderada por Crimson Pérez-Abascal), Unión Progreso y Democracia Sia (un partido socioliberal), la Plataforma Autonomista de Casandrea (un partido regionalista de Centro), y la Vieja Escuela Sianesa (Una escisión liberal-progresista del PPS).
El FDP rápidamente se consolido como la fuerza hegemónica en Sia, hasta el punto que el cargo de presidente del FDP tendría de-facto más poder que el de President del Consell.
La dominación
Durante la era FDPista, el centroizquierda se centro en avanzar la agenda social progresista y consolidar su propio poder. Sin embargo, seria en este periodo donde comenzaría a debilitarse el Frente. El presidente del partido Crimson Pérez-Abascal tenia una ambición distinta de la de la mayoría del partido. Mientras que el resto de FDPistas buscaban mantener su propio poder y contener a la derecha, Crimson queria crear un sistema bipartidista turnista liberal que preservase sus reformas sin consolidar a un solo partido.
El Nacimiento de la Alianza
En este contexto, Crimson se alió con el entonces portavoz del PPS, José Mari Azner.